Retos y tendencias de la industria automotriz en 2018

2018 y 2019 se proyectan como años de estabilidad para los proveedores de la industria automotriz en Latinoamérica sustentado, entre otros factores, por mejores condiciones macroeconómicas, medidas continuas para optimizar la eficiencia en costos, y el mantenimiento de las posiciones líderes en el mercado, entre otros.

Para nuestra región, el informe destaca que los proveedores de autos latinoamericanos siguen dependiendo en gran medida del mercado norteamericano, específicamente de Ford, FCA y General Motors, que representan una parte significativa de los ingresos de los proveedores automotrices.

"Un mercado más suave en Estados Unidos podría arrastrar a los proveedores de automóviles de América Latina. En nuestra opinión, los ingresos de los proveedores brasileños de automóviles continuarán proviniendo principalmente de sus operaciones y exportaciones al extranjero durante 2018. Observamos que menos del 20% de los ingresos de los proveedores brasileños de automóviles se generan a nivel nacional. Los emisores brasileños han implementado continuamente iniciativas de eficiencia para reducir los costos y, por lo tanto, mejorar la rentabilidad, lo que esperamos que continúe durante 2018", indica el reporte.

Tendencias

La  electrificación en trenes de potencia se está acelerando y es probable que, según S&P Global Ratings, sea la tendencia más significativa y potencialmente disruptiva de la industria en los próximos años, y viene en respuesta al endurecimiento generalizado de la regulación ambiental, en particular en China y Europa.

Podría haber una mayor subcontratación de componentes automotrices estándar, como componentes metálicos y ensamblajes, ya que los fabricantes de automóviles deben enfocarse en las inversiones en vehículos autónomos y en tecnologías de electrificación. Los proveedores de asientos también podrían beneficiarse de una mayor penetración debido a la demanda de asientos más ligeros para mejorar el alcance de la batería.

Los proveedores deberán invertir de manera proactiva en el desarrollo de nuevos productos en la medida en que los negocios tradicionalmente vinculados a los motores de combustión tienden a disminuir. “Esperamos que la presión para adquirir nuevas tecnologías siga siendo alta para los proveedores de automóviles”, sostiene S&P.

Fuente: Metalmecánica <---